El mercado inmobiliario de lujo de Manhattan ha marcado un hito con la salida al mercado de la primera vivienda residencial dentro del Flatiron Building, uno de los edificios más reconocibles de la ciudad. Tras 124 años de historia, el inmueble situado en la intersección de la Quinta Avenida y Broadway ofrece por primera vez una residencia privada, con un precio estimado de 16 millones de dólares.
Un símbolo arquitectónico de Nueva York
El Flatiron Building fue inaugurado en 1902 y diseñado por los arquitectos Daniel Burnham y Frederick Dinkelberg. Desde entonces, se ha convertido en un referente del paisaje urbano neoyorquino gracias a su singular forma triangular. Durante más de un siglo, el edificio funcionó exclusivamente como un espacio de oficinas, albergando editoriales, empresas y despachos profesionales.
Sin embargo, con el paso del tiempo y los cambios en el mercado inmobiliario, comenzó a plantearse una nueva etapa para este inmueble histórico.
De oficinas históricas a residencias de lujo
En este contexto, el Flatiron Building inició un proceso de reconversión para adaptarse a un uso residencial. El proyecto contempla la creación de 38 condominios de lujo, respetando las estrictas normas de conservación patrimonial que protegen el edificio.
Como resultado, la primera vivienda listada se sitúa en una de las plantas superiores y cuenta con aproximadamente 356 metros cuadrados, distribuidos en cuatro dormitorios y cuatro baños. De este modo, la operación marca un antes y un después en la historia del edificio.
Un diseño que combina historia y modernidad
Por otro lado, el diseño interior de la vivienda ha sido concebido para equilibrar el valor histórico del inmueble con las exigencias del lujo contemporáneo. La residencia dispone de techos altos, grandes ventanales curvos adaptados a la forma triangular del edificio y vistas a la Quinta Avenida.
Asimismo, incorpora materiales de alta calidad, una cocina moderna con electrodomésticos de última generación y una suite principal con baño tipo spa.
Servicios exclusivos para los futuros residentes
Además del valor arquitectónico, los residentes tendrán acceso a diversos servicios exclusivos, como zonas de bienestar y espacios comunes destinados al ocio y al descanso. Así, el edificio no solo mantiene su identidad histórica, sino que también se adapta a las nuevas demandas del mercado inmobiliario de lujo.
Un nuevo capítulo para un edificio emblemático
En conclusión, la salida al mercado de esta primera vivienda supone un acontecimiento sin precedentes para uno de los edificios más emblemáticos de Nueva York. La transformación del Flatiron Building refleja una tendencia creciente en las grandes ciudades: la reutilización de edificios históricos para usos residenciales, combinando conservación del patrimonio y desarrollo urbano.

