Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 5.816,1 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que representa un incremento del 9,6% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, impulsado por la plusvalía neta de 953 millones de euros de la venta de su negocio en México a Cox, informó la compañía, que mejoró de nuevo sus previsiones para 2026 y apunta a unas ganancias récord al cierre del año.
El beneficio neto ajustado de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán alcanzó los 5.140,5 millones de euros, un 8,8% más frente a septiembre de 2025, una vez excluida del resultado de 2026 la plusvalía neta tras la desinversión de México e incluyendo el impacto positivo de los ‘capital allowances’ en Reino Unido (277,6 millones de euros).
El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado se situó en los 11.890,6 millones de euros a cierre de septiembre, con un incremento del 7,5%, impulsado por la aceleración del crecimiento en redes.
Excluyendo el impacto del tipo de cambio (-36,1 millones de euros), el Ebitda ajustado hubiera aumentado un 7,8%, mientras que en términos reportados el Ebitda disminuye un 0,7% por el impacto del reconocimiento de costes pasados en Estados Unidos (530 millones de euros) y la venta de los contadores inteligentes de Reino Unido (382 millones de euros) en 2025.
Los ingresos de la eléctrica en el periodo de enero a septiembre ascendieron a 34.405 millones de euros, con un aumento del 8% frente a los 31.871 millones de euros del mismo periodo de 2025.
Con estas cifras, Iberdrola ha mejorado de sus perspectivas para 2026, con un crecimiento esperado de al menos el 10% en el beneficio neto ajustado, frente al más del 8% de su previsión anterior. La energética, que en 2025 obtuvo ya un beneficio neto ajustado récord de 6.231 millones de euros, apuntaría así a unas ganancias para este año de unos 6.900 millones de euros.
GANANCIAS DE MÁS DE 10.000 MILLONES A 2030.
Asimismo, la compañía señaló que su objetivo es mantener ese crecimiento medio anual del 10% en el beneficio neto ajustado en los próximos cinco años aprovechando el nuevo ciclo inversor que abre la electrificación de la economía. Con ello, llevaría sus ganancias por encima de los 10.000 millones de euros a 2030.
De esta manera, Iberdrola ve que el aumento de la demanda eléctrica, la incorporación de renovables y la necesidad de desarrollar el negocio de las redes configuran un escenario de crecimiento estructural para los próximos años.
Estas previsiones se basan en que la compañía prevé que su base de activos regulados crezca en todos sus mercados hasta superar los 90.000 millones de euros en 2030. Además, la compañía prevé incorporar 15.000 megavatios (MW) de nueva capacidad entre 2025 y 2030.
CAPITAL MARKETS DAY PARA MARZO Y DIVIDENDO A CUENTA AL ALZA.
El grupo ha convocado para marzo de 2027 su próximo Capital Markets Day, en el que detallará estos objetivos, inversiones y perspectivas de crecimiento para los próximos años.
En lo que respecta a la retribución al accionista, esta evolución positiva del negocio se traslada a ella, ya que la compañía ha acordado incrementar un 8,7% el dividendo a cuenta, hasta 0,275 euros por acción. A esta cantidad se añadirá posteriormente el dividendo complementario que será aprobado en la Junta General de Accionistas de 2027.
La energética indicó que el crecimiento de la remuneración refleja la combinación que persigue la compañía entre más inversión, crecimiento de los resultados y creación de valor para el accionista, apoyándose en negocios regulados y contratos de largo plazo que aportan una mayor estabilidad a los ingresos.
En lo que se refiere a los fondos generados por las operaciones (FFO) ajustados de la empresa, aumentaron un 0,8%, hasta 9.264 millones de euros durante los primeros nueve meses de 2026, (excluyendo la contribución de México en ambos periodos,) impulsados por la mejora de la generación de caja en el negocio de Redes y compensado parcialmente por efectos extraordinarios en el resultado financiero del 2025.
Mientras, la deuda financiera neta ajustada se situó en los 54.561 millones de euros, aumentando moderadamente 600 millones en el tercer trimestre, y 4.379 millones de euros respecto a diciembre del año pasado, debido principalmente a las inversiones y, adicionalmente, a la apreciación de las divisas (real brasileño y dólar).
La compañía destacó que la fortaleza de su balance le permite mantener su calificación crediticia ‘BBB+’, al tiempo que dispone de una liquidez de 23.000 millones de euros, suficiente para cubrir 20 meses de necesidades de financiación. Una posición que proporciona margen para continuar ejecutando su ambicioso programa inversor.
INVERSIONES DE MÁS DE 10.000 MILLONES.
Así, Iberdrola impulsó sus inversiones un 13% en el periodo, hasta los 10.087 millones de euros, con cerca del 75% de ellas destinadas al Reino Unido, Estados Unidos y Brasil, para impulsar su apuesta estratégica pro la electrificación.
Las inversiones en Redes de la eléctrica crecieron un 28%, hasta los 6.277 millones de euros, representando el 62% de la inversión total de la compañía.
De esta manera, los activos regulados de redes (RAB) se elevaron un 14%, hasta los 56.000 millones de euros, impulsados por el aumento del 31% en transporte.
Mientras, las inversiones en Generación y Clientes de Iberdrola alcanzaron los 3.600 millones de euros. De ellas, las destinadas a renovables ascendieron a 3.257 millones de euros, principalmente en eólica terrestre y marina y con más de un 80% en los Estados Unidos, el Reino Unido, Europa Continental y Australia.
Ello ha llevado a la energética a sumar unos 3.300 MW instalados en los últimos 12 meses de los 15.000 MW que tiene previsto instalar hasta 2030.
Por otra parte, en los últimos doce meses, la compañía indicó que ha realizado más de 4.500 nuevas contrataciones, reforzando los equipos necesarios para ejecutar sus planes de crecimiento. A ello se suma una contribución fiscal superior a 10.000 millones de euros en el último año.
