Guillermo Domínguez
El paso de Dubái por Fitur 2026 no fue un simple ejercicio de promoción turística, sino una declaración de intenciones. La ciudad-estado mira a 2033 con un ambicioso plan económico bajo el brazo —la Agenda Económica D33— que aspira a duplicar su PIB y consolidar su posición entre los grandes hubs globales. De turismo, sostenibilidad, accesibilidad y de ese equilibrio tan dubaití entre tradición y vanguardia hablamos en CORPORATE con Mohammad Jassim Fathi, portavoz de Visit Dubai y responsable de supervisar las acciones de marketing del destino en América y la Península Ibérica para el Departamento de Economía y Turismo de Dubái (DET).
Con formación internacional entre Miami y Londres, además de una trayectoria ligada a la promoción global del emirato desde 2015, Fathi representa una visión moderna del turismo: como motor económico, como herramienta cultural y como indicador de calidad de vida.
D33: la hoja de ruta para el Dubái de 2033
La Agenda Económica de Dubái D33 no es un eslogan ni un documento de buenas intenciones. Es un plan estratégico a diez años que fija objetivos concretos y medibles: duplicar el tamaño de la economía del emirato, generar 32 billones de dirhams —unos 7.400 millones de euros— en actividad económica, atraer más de 650.000 millones de dirhams —60 millones de euros— en inversión extranjera y situar a Dubái entre las tres principales ciudades económicas del mundo.

“D33 es la expresión de un liderazgo visionario y de una planificación muy precisa”, explica Mohammad Jassim Fathi. “Nuestro objetivo es consolidar Dubái como un destino global líder tanto en negocios como en ocio, pero también como la mejor ciudad del mundo para visitar, vivir, trabajar y, en última instancia, invertir”.
El turismo, lejos de ser un sector aislado, se integra como una pieza clave de ese engranaje económico. “La agenda también busca posicionar a los Emiratos como un hub de referencia en economía verde, logística, manufactura, servicios financieros y, por supuesto, turismo”, añade.
Sostenibilidad: del discurso a la obligatoriedad
Uno de los pilares menos visibles —pero más determinantes— del D33 es la sostenibilidad. En un contexto global marcado por la transición energética y los compromisos climáticos, Dubái ha decidido alinear sus políticas con los grandes marcos internacionales. “Trabajamos dentro de una estrategia a largo plazo que incluye la UAE Net Zero Strategy 2050, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, la Agenda Económica D33 y el Plan Maestro Urbano Dubái 2040”, detalla Fathi. “Todo ello persigue un mismo fin: consolidar Dubái como una ciudad sostenible y resiliente”, reitera el portavoz del Departamento de Economía y Turismo de Dubái en la Península Ibérica.

Ese enfoque no se queda en la planificación urbana o en la narrativa institucional. Se traslada al día a día del sector turístico. “Hemos hecho obligatorios ciertos requisitos de sostenibilidad para los hoteles. Son los primeros pasos para convertir Dubái en un sistema energéticamente eficiente y responsable”, subraya.
El turismo como motor económico y social
Las cifras avalan la apuesta. Dubái no solo atrae visitantes, sino talento, inversión y empresas. El turismo actúa como catalizador de otros sectores y como carta de presentación internacional del emirato. “Cuando alguien visita Dubái, no solo consume experiencias turísticas. Descubre una ciudad preparada para hacer negocios, con infraestructuras de primer nivel y una calidad de vida muy alta”, apunta el portavoz de Visit Dubai.
En ese sentido, ferias como Fitur son clave para mercados estratégicos como el español. “El viajero español es curioso, valora la gastronomía, el deporte, la cultura y la arquitectura. Y Dubái ofrece todo eso en un mismo destino”, afirma.
Más allá de los rascacielos: Dubái también es tradición
Fathi insiste igualmente en que Dubái, al margen de sus imponentes rascacielos —con el imponente Burj Khalifa y sus 828 metros de altura como gran símbolo de la ciudad-estado— también es historia y patrimonio. “Es un destino extremadamente diverso. Para quien busca cultura, recomendaría sin dudar el conjunto de museos históricos de Dubái, que reúne más de 25 pequeños museos en la zona tradicional. Es una visita imprescindible”, señala.
Ese recorrido permite entender la ciudad antes del petróleo, antes de los rascacielos. “Allí se puede ver la arquitectura tradicional, las torres de viento, los barrios históricos… Dubái es una mezcla muy natural de lo antiguo y lo nuevo”. Esa dualidad se percibe de forma casi literal en uno de sus iconos más recientes. “El Dubai Frame es un ejemplo perfecto: desde un lado ves el Dubái antiguo; desde el otro, la ciudad moderna. Es una metáfora arquitectónica de lo que somos”.

Guiño a España: arquitectura, diseño y sello español
Para el visitante español, Dubái guarda además un elemento de conexión directa. “Tenemos el hotel ME Dubai, del grupo Meliá, situado en Business Bay y diseñado por Zaha Hadid. Arquitectónicamente es una maravilla y representa muy bien esa fusión entre diseño, arte y hospitalidad”, destaca Fathi.
No es un detalle menor. La presencia de marcas españolas en Dubái refuerza los lazos económicos y culturales entre ambos destinos, alineados con el espíritu del D33 de atraer inversión y talento internacional.
Accesibilidad e inclusión: Dubái para todos
Uno de los aspectos menos conocidos —pero más innovadores— del modelo turístico de Dubái es su apuesta por la accesibilidad. En el marco de la mejora de la calidad de vida, el emirato ha dado pasos significativos para convertirse en un destino inclusivo. “En abril de 2025, Dubái fue reconocida como el primer destino certificado para el autismo en el hemisferio oriental”, explica Fathi. “Y en diciembre de 2023, nuestro aeropuerto internacional, DXB, se convirtió en el primero del mundo en obtener la certificación como Autism Certified Center”.
El compromiso va más allá de los reconocimientos. “El aeropuerto ha introducido planificadores de viaje y rutas adaptadas para personas con necesidades específicas. Y las principales atracciones —como Palm Jumeirah o Jumeirah Beach— cuentan con medidas integrales de accesibilidad, tanto para discapacidades físicas como invisibles”. Ascensores amplios, espacios reservados, ayudas auditivas o señalización adaptada forman parte de una estrategia global. “No podemos aspirar a ser la mejor ciudad del mundo sin mejorar la calidad de vida de todas las personas, incluidas las personas de determinación”, concluye.

Mirando al futuro
Dubái no se conforma con atraer turistas; quiere generar pertenencia, confianza y oportunidades. La Agenda D33 marca el rumbo, pero el turismo es el escaparate donde esa visión se hace tangible.
“Queremos que quien visite Dubái hoy quiera volver mañana… o quedarse”, resume Mohammad Jassim Fathi. Una frase sencilla que encapsula la ambición de una ciudad que ya no piensa solo en récords, sino en legado.
