Guillermo Domínguez
El rugido de los monoplazas fue uno de los sonidos protagonistas del primer Gran Premio de España de Fórmula 1 celebrado en Madring. Durante la carrera, los niveles de ruido variaron de forma significativa en función del punto del circuito, con un máximo de 88 decibelios registrado en la curva 12, La Monumental.
Los datos proceden de un estudio independiente de mediciones sonoras realizado por un equipo de audioprotesistas especializados de GAES durante la celebración del Gran Premio del Motor de España. La compañía presentó este martes los resultados en el espacio F1 Arcade de Madrid con el objetivo de poner cifras al impacto acústico de la competición y aportar datos sobre su posible incidencia en la convivencia vecinal y el bienestar auditivo.
La Monumental, el punto más ruidoso
Para realizar el estudio, el equipo de GAES utilizó sonómetros en tres puntos próximos al circuito en los que previsiblemente podía concentrarse una mayor exposición sonora: la recta de salida y meta situada en IFEMA, la curva 12, conocida como La Monumental, y la recta de la calle Ribera del Sena.
Las mediciones situaron a La Monumental como el punto con mayor nivel sonoro, con 88 dB. Este registro es comparable, de forma orientativa, al ruido generado por un tráfico muy intenso o por una motocicleta a corta distancia.
La recta de salida y meta de IFEMA alcanzó los 79 dB, un nivel comparable al de una aspiradora potente o al de un restaurante concurrido. Por su parte, en la recta de la calle Ribera del Sena se registraron 74 dB, equivalentes, de forma orientativa, al sonido de una conversación elevada o al de una oficina o espacio concurrido.

Los resultados muestran así una diferencia de 14 decibelios entre el punto con mayor y menor nivel de ruido de los tres analizados.
El ruido y el tiempo de exposición
GAES subraya que los niveles registrados no permiten, por sí solos, determinar la existencia de un daño auditivo. La incidencia sobre la salud depende también de factores como el tiempo de exposición, la distancia respecto a la fuente de ruido y la frecuencia con la que se produce la exposición.
La compañía pretende, por ello, situar las mediciones dentro de un mensaje de prevención. Conciertos, acontecimientos deportivos y competiciones de motor forman parte de actividades de ocio que pueden implicar niveles elevados de ruido, pero la recomendación es adoptar medidas que permitan disfrutar de ellas sin descuidar la salud auditiva.
Francesc Carreño, director de Audiología e Investigación de GAES, ha defendido la importancia de contar con información sobre los niveles de exposición y adoptar medidas preventivas antes de que aparezca un problema.
Tres medidas para cuidar los oídos
Entre las recomendaciones de GAES se encuentra, en primer lugar, el uso de protección auditiva, especialmente en los puntos donde exista una mayor intensidad sonora.
La segunda medida consiste en gestionar el tiempo de exposición y alejarse periódicamente de las principales fuentes de ruido, como los motores o los altavoces, para permitir el descanso del oído.
La tercera es realizar revisiones auditivas periódicas en centros especializados para comprobar el estado de la audición desde una perspectiva preventiva.
El estudio realizado durante el Gran Premio de España pretende, en definitiva, aportar datos sobre el impacto acústico de un evento de estas características y contribuir a que la celebración de grandes acontecimientos deportivos sea compatible con una cultura de prevención y cuidado de la salud auditiva.

