El mercado español de las socimi ha terminado el primer semestre de 2026 con un «nuevo máximo histórico» de 169 compañías cotizadas -10 más que al cierre de 2025- y una capitalización bursátil de 33.954 millones de euros, lo que supone un 16,4% más que al final del año pasado.
De acuerdo con un nuevo estudio de la firma sobre la primera mitad del año actual, el valor agregado de los activos inmobiliarios ha sido de 52.337 millones de euros, lo que representa un incremento del 4,74% en los seis primeros meses del 2026.
Además, durante ese tiempo se han incorporado 12 nuevas socimi (sociedades cotizadas de inversión en el mercado inmobiliario) a los mercados de capitales -un 50% más que en el mismo periodo de 2025-, que han aportado 1.175 millones en activos inmobiliarios, aunque con un tamaño medio inferior al registrado un año antes.
De esas 12 nuevas incorporaciones, cinco se han realizado en el segmento de BME Scaleup, frente a cuatro en Portfolio Stock Exchange y tres en Euronext Access, y muestran una «clara tendencia» hacia vehículos especializados en residencial, vivienda asequible, logística, hoteles, ‘senior living’ y otros activos alternativos, señala ArmanexT.
Por otra parte, durante el primer semestre que acaba de terminar, se han ejecutado 13 ampliaciones de capital por un importe conjunto de 104,9 millones de euros, lo que implica un 25,8% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
En el desglose, BME Growth concentra el mayor volumen de capital captado, mientras que BME Scaleup registra el mayor número de operaciones. Asimismo, el informe recoge que ArmanexT fue el asesor registrado que más incorporaciones de socimi gestionó entre enero y junio de 2026.
Finalmente, apunta que el mercado «continúa evolucionando hacia una fase de mayor madurez, caracterizada por una creciente especialización de las carteras, un mayor uso del mercado de capitales como vía de financiación y una actividad corporativa sostenida» y prevé que la evolución del segundo semestre estará condicionada por la estabilidad macroeconómica, el comportamiento de la inversión inmobiliaria y el mantenimiento de un marco regulatorio favorable para el sector.
